Desde mucho antes de que comenzara el primer concierto ya se respiraba un ambiente diferente en los Jardines de Viveros. Decenas de seguidores esperaban la apertura de puertas con camisetas de WarCry, Opera Magna y otras grandes bandas del rock y el heavy nacional, compartiendo fotografías, recuerdos de anteriores giras y conversaciones sobre un concierto que muchos llevaban semanas esperando. La noche del metal había llegado a Viveros y el recinto presentaba una imagen poco habitual dentro de la programación estival, confirmando la capacidad del ciclo para reunir públicos muy diferentes en torno a la música en directo.
La noche arrancó con la actuación de Opera Magna, que además jugaba en casa. La formación valenciana volvió a demostrar el excelente momento que atraviesa con un directo tan sólido como espectacular, en el que combinó la fuerza del heavy metal con la épica y las melodías que la han convertido en uno de los grandes referentes del metal sinfónico español. Desde la apertura con «Obertura 1895» hasta temas como «Heroica», «La muerte de un poeta», «Volver», «Historia» o «El pozo y el péndulo», el grupo fue conquistando a un público completamente entregado, que respondió con una gran ovación al término de su actuación.
Con el ambiente ya completamente encendido, llegó el turno de WarCry, recibido entre una atronadora ovación por unos Jardines de Viveros que esperaban con impaciencia a la formación asturiana. Con Víctor García al frente, la banda ofreció un concierto sólido, potente y cargado de intensidad que recorrió buena parte de una trayectoria convertida ya en referencia del heavy metal en español. Himnos como «Alma de conquistador», «Nuevo mundo», «Contra el viento», «Así soy», «En un lugar sin Dios», «La maldición del templario», «Condenado», «La vida en un beso» y el broche con «Hoy gano yo» fueron coreados prácticamente de principio a fin por los miles de asistentes.
Más allá del repertorio, el concierto volvió a poner de manifiesto el extraordinario momento que atraviesa WarCry y la fidelidad de unos seguidores que han acompañado a la banda durante más de dos décadas. La contundencia de las guitarras, la precisión instrumental y la potencia vocal de Víctor García dieron forma a un espectáculo que mantuvo la intensidad durante toda la noche y confirmó por qué el grupo continúa siendo una referencia imprescindible dentro del panorama nacional.
Cada nuevo clásico encontraba la respuesta inmediata del público, con puños en alto, cánticos y una entrega que apenas disminuyó durante todo el concierto. La larga ovación con la que fueron despedidos Opera Magna y WarCry puso el broche a una de las noches más intensas de esta edición y volvió a demostrar que los Conciertos de Viveros son también un espacio para géneros con una comunidad tan fiel como el heavy metal, capaz de congregar a seguidores de distintas generaciones alrededor de un mismo escenario.
Próxima cita: Silvestre Dangond pondrá el broche a los Conciertos de Viveros 2026
Los Conciertos de Viveros llegarán este sábado a su última jornada con la actuación de Silvestre Dangond, una de las grandes figuras del vallenato colombiano, que será el encargado de despedir la edición de 2026 con un espectáculo cargado de ritmo, emoción y algunos de los temas más populares de su carrera.
Entradas e información sobre la programación en:
www.conciertosdeviverosvlc.com

