Hay conciertos que trascienden la presentación de un nuevo disco o una gira. Son encuentros con la historia de la música. Así se vivió anoche la actuación de Deep Purple en los Conciertos de Viveros, donde una de las bandas fundamentales del hard rock mundial volvió a demostrar, más de medio siglo después de su nacimiento, que su legado sigue tan vivo como el primer día.
La jornada comenzó con la actuación de King Sapo, encargados de abrir la noche con su potente propuesta de rock y preparar el ambiente para la llegada de la legendaria banda británica. Las altas temperaturas registradas durante la tarde obligaron a retrasar unos minutos el inicio del concierto de Deep Purple, una espera que el público afrontó con paciencia y que no restó un ápice de entusiasmo a una de las actuaciones más esperadas de esta edición.
Cuando finalmente llegó el momento de subir al escenario, la formación británica desplegó toda la contundencia y el virtuosismo que la han convertido en una referencia imprescindible para varias generaciones de músicos y aficionados al rock. Sin recurrir a la nostalgia como único argumento, Deep Purple ofreció un concierto sólido, intenso y repleto de personalidad, confirmando por qué sigue ocupando un lugar privilegiado en la historia de la música contemporánea.
Desde los primeros acordes de «Highway Star», los Jardines de Viveros se entregaron a una banda que convirtió el escenario en una auténtica exhibición de potencia, virtuosismo y complicidad entre sus integrantes. Lejos de ofrecer un concierto apoyado únicamente en la nostalgia, Deep Purple volvió a demostrar que su legado sigue plenamente vigente gracias a un directo sólido, enérgico y ejecutado con la autoridad que solo otorgan décadas sobre los escenarios.
El repertorio combinó algunos de los temas de su etapa más reciente con los grandes clásicos que han marcado la historia del rock. Canciones como «Lazy», «Space Truckin'» y la inmortal «Smoke on the Water» fueron recibidas con entusiasmo por un público que acompañó cada riff y cada estribillo, convirtiendo el recinto en un gran homenaje a una de las bandas más influyentes de todos los tiempos.
Uno de los aspectos más destacados de la noche volvió a ser la extraordinaria calidad musical de la formación. Los largos desarrollos instrumentales, con especial protagonismo de la guitarra y los teclados, arrancaron continuas ovaciones de un público que disfrutó tanto de la contundencia de las canciones como del virtuosismo de unos músicos que continúan siendo referentes absolutos dentro del género.
Hubo también espacio para un guiño muy especial a la ciudad cuando Don Airey, teclista de Deep Purple, sorprendió a los asistentes interpretando el pasodoble «Valencia», un gesto que fue recibido con una cerrada ovación y que convirtió ese instante en uno de los momentos más aplaudidos y comentados de la noche.
El tramo final del concierto elevó todavía más la intensidad. Tras una atronadora interpretación de «Smoke on the Water», la banda regresó al escenario para ofrecer un bis en el que no faltaron dos clásicos imprescindibles como «Hush» y «Black Night», poniendo el broche a una actuación que volvió a demostrar por qué Deep Purple ocupa un lugar privilegiado en la historia de la música contemporánea.
La actuación de Deep Purple volvió a demostrar la capacidad de los Conciertos de Viveros para combinar sobre un mismo escenario grandes leyendas de la música internacional con algunas de las propuestas más actuales del panorama nacional, una de las señas de identidad que está marcando esta edición del ciclo.
Próximas citas: Garbage, Juan Magán y Ultraligera
Los Conciertos de Viveros continúan este miércoles 8 de julio con la actuación de Garbage, una de las bandas más influyentes del rock alternativo internacional, liderada por la carismática Shirley Manson.
La programación seguirá el jueves con Juan Magán, referente del electrolatino, que convertirá los Jardines de Viveros en una gran fiesta al ritmo de sus mayores éxitos.
Tras la jornada de descanso del viernes, el sábado llegará uno de los conciertos más esperados de esta edición con Ultraligera, que actuará con todas las entradas agotadas, confirmando el gran momento que atraviesa una de las bandas con mayor proyección del panorama nacional. El domingo cerrará la semana Tony Hadley, histórica voz de Spandau Ballet, con un recorrido por algunos de los grandes himnos del pop británico.
Entradas y programación completa en:
www.conciertosdeviverosvlc.com

